Cuando yo leo, veo todo lo que ve el protagonista, que en todas las ocasiones suele ser un artista. En ese momento yo soy el narrador. Allí sentada o tumbada de pende de la ocasión, en una biblioteca o en mi habitación, el libro es lo que me llama la atención. Me hace poner en él los cinco sentidos. Nada más que veo para el libro, nada más que huelo para el libro, nada más que toco, oigo y degusto para el libro. Como si estuviera en las nubes me hace estar y cuando mi madre me llama no hay quien le vaya a contestar. Estoy en otro planeta, no paro de leer, hasta que mi madre me llama varias veces y me dice, despiértate. Desconecto del mundo y me introduzco en el libro. Ahora no me imagino nada más que la escena donde el protagonista está actuando y yo en una televisión viendo su espectáculo. Cuando leo, no me fijo en las letras, porque como una película, que rueda sin para de dar vueltas.
miércoles, 2 de diciembre de 2009
En otro planeta
Los días lluviosos
Todos los días de lluvía,
no puedo salir a jugar,
y tan pequeña es mi alegría,
que me cuesta hasta respirar.
Me meto en mi cuarto,
me pongo a leer,
y a las horas,
ya no se que haer.
Me pongo a pensar,
y cuando me doy cuenta,
no paro de estudiar.
Me siento aturdida,
como encerrada en un cajón.
La lluvía cae y mi pena con ella,
derrepente sale el sol y mi alegría se llena.
Con una sonrisa de oreja a oreja
mi cara está,
miro por la ventana
y mis vecinos me llaman,
y con una dulce sin fonía
me dicen "buenos días".
no puedo salir a jugar,
y tan pequeña es mi alegría,
que me cuesta hasta respirar.
Me meto en mi cuarto,
me pongo a leer,
y a las horas,
ya no se que haer.
Me pongo a pensar,
y cuando me doy cuenta,
no paro de estudiar.
Me siento aturdida,
como encerrada en un cajón.
La lluvía cae y mi pena con ella,
derrepente sale el sol y mi alegría se llena.
Con una sonrisa de oreja a oreja
mi cara está,
miro por la ventana
y mis vecinos me llaman,
y con una dulce sin fonía
me dicen "buenos días".
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